La dialéctica en el pensamiento de Marx: la burguesía engendra a su propio enterrador, el proletariado; el materialismo histórico; filosofía de la praxis; la tesis 11 sobre Feuerbach: el pensamiento al servicio de la transformación de la realidad; las armas de la crítica: conocer lo real para transformarlo; la crítica de las armas: violencia de masas y praxis vanguardista.
Hablar de Marx en la Argentina no es lo mismo que hablar de Marx en la Sorbona, o en Harvard, o en Princeton.
Hablar de Marx en la Argentina es, para mí, por ejemplo, tener un poco de miedo o recordar el miedo. Acá, en una denominada lucha contra el marxismo internacional, se mató a demasiada gente. Marx y el antimarxismo, y la lucha contra la subversión marxista, fue ejercida con una impiedad y una crueldad nunca vistas entre 1976 y 1983, de modo que como yo estuve aquí en esa época puedo decir que jamás imaginé que en algún momento iba a hablar de Marx en televisión, pensé que no iba a hablar de Marx nunca; de hecho durante esa época se quemaban los libros de Marx porque si grupos de tareas entraban en la casa de alguien y encontraban libros de Marx ya tenían suficiente motivo como para hacer desaparecer a esa persona, matarla, en fin, internarla en el más profundo de los infiernos, de la tortura, etcétera, etcétera. Es decir que tiene su historia Marx, en uno.
Por otro lado, siempre eso fue una atrocidad histórica, y como no es eso lo que vamos a dar, sino que vamos a dar el pensamiento de Marx, quiero decir que es una especie de júbilo de la vida democrática argentina que yo esté dando Marx en este programa. Así que tomémoslo así.
Marx es un pensador fundamental de la historia de la filosofía, del pensamiento económico, de hecho el Capital es, junto con La riqueza de las naciones de Adam Smith y Los principios de tributación de David Ricardo, los tres libros fundamentales en economía.
Karl Marx es un discípulo de Hegel, es el más brillante protagonista de la izquierda hegeliana. Tenemos que ver ante todo qué conceptos de Hegel toma Marx, es decir, Marx como discípulo de Hegel, todo discípulo toma de su maestro determinadas cosas, luego lo deseable es que supere a su maestro o lo deje atrás, porque si no va a ser toda la vida un comentador de su maestro. En fin, la relación maestro discípulo es conflictiva, pero Marx no vivió toda su vida repitiendo Hegel sino que por el contrario desarrolló una propia teoría en lo económico, y en lo filosófico, y sobre todo en la filosofía de la historia.
El concepto fundamental que Marx toma de Hegel es el de la negación en la historia, esto es la dialéctica. El concepto hegeliano de dialéctica es lo que toma Marx. Y Marx lo asocia, y esta es una originalidad tremenda de Marx, muy fuerte, asocia este concepto de negación con una determinada clase social, que es el proletariado. Marx toma de Hegel el concepto de negación porque el proletariado va a negar a la burguesía. Negarla, quiere decir, la va a destruir, va a hacer una revolución por la cual va a combatir contra el orden burgués, lo va a superar, y va a instaurar una sociedad sin clases, una sociedad que Marx va a llamar una sociedad genérica, una sociedad en la cual no va a haber ya explotación del hombre por el hombre.
Entonces el concepto de negatividad para Marx siempre va a estar ligado a la praxis del proletariado, a la praxis política, social, sindical del proletariado, pero si nosotros hablamos filosóficamente la negación dialéctica en Marx se encarna en el proletariado, es el proletariado el que va a ejercer la negación sobre la burguesía y de esa negación se va a pasar a una nueva instancia que es el tercer momento de la dialéctica hegeliana, el de la conciliación y en esa nueva instancia (es lo que Marx va a llamar a esa nueva instancia) la del comunismo o la del socialismo. En esa nueva instancia ya las clases habrán sido superadas, habrán sido dejadas atrás, y se instaurará una sociedad, como dije, sin explotados ni explotadores.
Esto es fundamentalmente lo que Marx toma de Hegel, junto con algo que tenemos que recordar, que ya habíamos dicho que toma, que es de la dialéctica del amo y el esclavo, que como vemos es una fuente inacabable de recursos para todos los filósofos. Marx toma de la dialéctica del amo y el esclavo la parte, el concepto, del esclavo trabajador; el esclavo trabajador en Hegel va a ser el proletariado trabajador de Marx. El proletario que en la fábrica es expoliado por el capitalista es lo que en Hegel era el esclavo trabajador que era a través de él que se hacía la historia. Acá va a ser el proletariado industrial aquel que trabajando, llevando adelante su praxis, va a poder revolucionar la historia humana.
El materialismo histórico es la concepción que Marx tiene de la historia. Marx piensa a la historia como una materia porque, esto lo habíamos visto, la materia es ese elemento con el que trabaja el proletariado.
Su filosofía es llamada materialismo histórico porque estudia lo concreto de la historia. Digamos, las relaciones de producción, las clases sociales, los conflictos sociales, las relaciones políticas, los conflictos políticos, todo esto, todo el infinito orbe de la materialidad de la historia es la materia de justamente esta concepción de la historia que es el materialismo histórico y que Marx desarrolla en varios libros en el Manifiesto comunista, de 1848, que es un libro que traza justamente una filosofía de la historia. Nosotros vamos a ver qué se entiende por una filosofía de la historia. Y bueno, también está presente en El Capital, en los textos, en los Grundrisse, que son los elementos de economía política.
Pero digámoslo así, el materialismo histórico es ese pensamiento que se ocupa de encontrar en la materia histórica la materia del pensamiento. El pensamiento piensa la materialidad histórica, pensar la materialidad histórica le da contenido a ese pensamiento, y en la materia histórica, en esa materialidad, Marx encuentra dos clases antagónicas, la burguesía y el proletariado. La burguesía ya ha liquidado al feudalismo de modo que ahora la burguesía instaurada en el poder comienza a desarrollar sus industrias, se produce lo que se llama la revolución industrial de la burguesía, de esta revolución industrial burguesa surge el nuevo sujeto, el nuevo sujeto, que el marxismo viene a expresar y que es el proletariado industrial. Vamos a decir más claramente: el proletariado industrial británico, porque lo que hace Marx en el capital es estudiar el desarrollo capitalista de Inglaterra por ser el país que tiene el desarrollo capitalista más avanzado del momento histórico en que Marx trabaja.
Entonces, el sujeto que el marxismo viene a expresar, el sujeto histórico, es ese proletariado que la burguesía ha engendrado por su propio desarrollo dialéctico al negar al feudalismo, la burguesía engendra al que va a ser su enterrador. Entonces Marx dice: el enterrador de la burguesía va a ser el proletariado que la burguesía ha engendrado. Aquí vemos también cómo funciona la dialéctica, la burguesía ha negado al feudalismo pero ha generado al proletariado, el proletariado a su vez negará a la burguesía y finalmente habrá una síntesis donde ya no habrá clases sociales.
Marx, en un texto de juventud, texto de 1843, que se llama Introducción a la filosofía del derecho de Hegel, desarrolla sus puntos de vista en relación a la filosofía y al proletariado. Va a terminar diciendo que la filosofía es la cabeza de la revolución, y el proletariado es el corazón de la revolución. Ustedes notan el lenguaje romántico que usa este joven Marx, muy joven Marx, en 1843. En las primeras páginas de esta Introducción a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel, Marx habrá de volcarse críticamente contra la religión, y va a escribir una de las frases más conocidas, más mal interpretadas, más bastardeadas de toda su obra. Una frase que dice: la religión es el opio del pueblo.
La frase es muy fácil de entender. Yo hoy podría decirles a ustedes, Internet es el opio del pueblo, y ustedes me entenderían muy bien lo que estoy diciendo. Podría decir, yo qué sé, Bailando por la escoba es el opio del pueblo. Show ping pong a las 21:30 de la noche es el opio del pueblo. O sea, hay muchas maneras de opiar al pueblo. Para Marx, la manera fundamental era la religión. De todos modos, retengamos esto, Internet es el opio del pueblo.
Pero bueno, para Marx era la religión. ¿Por qué? Porque la lucha de Marx va a hacer que el proletariado, que los humillados de esta Tierra tomen conciencia de su situación ignominiosa. Tomo deliberadamente el lenguaje de este joven Marx. Lo que Marx va a decir es: yo no puedo decirle a un explotado de esta Tierra que le espera el cielo como recompensa, porque entonces él nunca se va a rebelar. Lo que yo necesito, dice Marx, es que la gente se rebele contra su situación ignominiosa; pero si les prometo el cielo, ¿para qué se van a rebelar si tienen la eternidad celestial para vivir felices? Entonces lo que Marx dice es: no se trata de ocuparnos del cielo, lo que se trata es de ocuparnos de la Tierra; es en la Tierra donde los hombres sufren, es en la Tierra donde los hombres son humillados, humillados y ofendidos, que es una frase muy hermosa de Dostoyevski. Es en la Tierra donde la ignominia se hace presente.
Si la ignominia se hace presente en la Tierra, la lucha por superar la ignominia se tiene que dar en la Tierra. Es así entonces, desde esta perspectiva, que Marx dice que la religión, en tanto que le promete a todos el reino de los cielos, es el opio de los pueblos, porque le está diciendo a todos: el sufrimiento que ustedes padecen ahora no tiene importancia porque les espera a todos ustedes el reino de los cielos. Los hombres no pueden pensar en el reino de los cielos. Los hombres no pueden esperar a que vengan, diría Marx, los buenos curas a decirles que todo sufrimiento será recompensado en el más allá, porque la lucha tiene que ser dada en el más acá.
En consecuencia, ese es el concepto que tiene de la religión como opio del pueblo. Es decir, la religión como aquello que adormece las luchas de los hombres en la Tierra por superar su indignidad social. Este es el concepto.
Ahora, la filosofía tal como la entiende Marx es una filosofía de la praxis. ¿Por qué es una filosofía de la praxis? Porque es una filosofía, un pensar, un pensamiento que está destinado a relevar, a llevar a primer plano, a aclarar las injusticias que padecen los hombres y fundamentalmente la clase social que padece la injusticia y a la que Marx expresa con su filosofía, que es el proletariado. Entonces Marx va a decir: tenemos que criticar lo que pasa en la Tierra.
La filosofía de la praxis lo que plantea es que hay que revolucionar las estructuras por las cuales los hombres son sometidos y esas estructuras finalmente en su gran formulación que va a dar Marx en El capital, en 1867, en su gran obra, El capital, son las estructuras, son las relaciones de producción, el sistema de producción capitalista. Entonces, la frase con que Marx expresa esto, una famosa frase, que no bien yo la diga, muchos de ustedes la van a reconocer porque ha sido muy dicha y es muy dicha porque es muy contundente, está en un texto llamado Tesis sobre Feuerbach. Feuerbach era un filósofo que había filosofado sobre la religión en sus escritos sobre el cristianismo.
La tesis 11, la tesis 11, es la más famosa de todas y es la que expresa más acabadamente el pensamiento de Marx. Marx dice en su tesis 11 sobre Feuerbach: hasta ahora, de un modo u otro, los filósofos se han encargado de interpretar el mundo, de lo que se trata es de transformarlo. Esta es la filosofía de la praxis. La filosofía de la praxis es aquella que pone el pensamiento al servicio de la transformación de la realidad.
Entonces, la unión entre el pensamiento y la materia da el concepto de praxis, porque, justamente, Marx no niega la filosofía, en absoluto, porque se han hecho críticas tremendamente injustas sobre la Tesis sobre Feuerbach, no crean ustedes que todo lo que yo voy a decir de Marx es a favor de Marx, al contrario, cuando llegue el momento le voy a dar con un caño, quédense tranquilos, los que estén preocupados por eso, tengo muchos puntos de disidencia con Marx, pero esto yo lo estoy exponiendo. No todo lo que yo expongo estoy de acuerdo con eso, lo que pasa es que uno expone las cosas con pasión porque de algún modo está enamorado de los grandes pensadores de la filosofía, porque todos han sido grandes, ahora no quiere decir que uno acuerde con todo.
Pero esta tesis de Marx, si somos justos con ella, vamos a ver que algunas críticas son infundadas y la crítica fundamental es la que le dirige Martin Heidegger. Heidegger dice que Marx niega a la filosofía y muchos de sus discípulos se agarran de lo que dijo Heidegger para repetirlo. Lo que dice Heidegger es que Marx propone transformar el mundo y no pensar, porque la primera parte de la tesis 11 dice hasta ahora los filósofos se han encargado de interpretar el mundo de lo que se trata es de transformarlo. Pero no está negando la necesariedad de la interpretación del mundo, al contrario, hay que transformar el mundo pero para transformar el mundo hay que interpretarlo. La interpretación del mundo forma parte de su transformación. Nadie puede transformar un mundo que no ha interpretado, que no ha conocido, que no ha conceptualizado.
Es decir, la praxis revolucionaria va unida a la praxis del conocimiento de la materia que el revolucionario quiere transformar. En este sentido Marx va a establecer dos conceptos que son muy claros en su opción filosófica. A uno lo llama armas de la crítica, armas de la crítica. Vamos a ver qué es esto.
Las armas de la crítica es la crítica, es decir, la crítica entendida como conocimiento de la realidad. O sea, que las armas de la crítica es aquello que el pensamiento conoce de lo real. Es necesario conocer lo real para transformarlo. En realidad, voy a decir que el conocimiento de la realidad se da en la medida en que se la transforma. Son dos decursos que van paralelos.
¿Qué entiende Marx por crítica? Por crítica, Marx entiende el develamiento de una situación. Por crítica, Marx entiende tornar claro algo que estaba oscuro. Una toma de conciencia, digamos. Una persona puede padecer toda su vida una situación ignominiosa, por seguir usando esta palabra, pero si en algún momento no se da cuenta de esa situación, no toma conciencia de su situación de ignominia, siempre le va a parecer natural lo que está padeciendo. Es necesario que en algún momento tome conciencia de lo que le está pasando. Cuando toma conciencia de lo que le está pasando, ahí está viendo su situación desde una perspectiva crítica.
La perspectiva crítica es aquella que nos dice si lo que nos pasa está bien o está mal, si lo vamos a tolerar o no lo vamos a tolerar, si vamos a seguir así o no vamos a seguir así. En consecuencia la crítica, la crítica, es aquello que acompaña a la conciencia, la conciencia debe ser siempre crítica en la medida en que la conciencia no debe rendirse ante la realidad, no debe dejarse sofocar por la realidad, sino que la conciencia debe aclarar, juzgar, decidir sobre la realidad y en consecuencia luego es uno, también, el que sigue o no a esa conciencia; eso depende del coraje de cada uno, a veces la conciencia nos señala cosas que preferimos ensordecer para no seguirlas porque simplemente tenemos miedo de hacerlo, ahí es cuando prendemos algunos aparatos que tenemos en casa.
Bueno. Marx habla de la crítica de las armas, lo que va a decir aquí Marx es que no sólo es necesario comprender, entender que la situación de una sociedad es injusta, lo que serían las armas de la crítica, sino que luego viene la parte de la crítica de las armas, es decir que aquí Marx habla claramente de la violencia. En el final del manifiesto comunista, Marx dice: los comunistas no ocultamos nuestros proyectos, nuestro proyecto fundamental es derrumbar por la violencia al régimen capitalista e instaurar en su lugar el régimen comunista. Esto es lo que Marx va a llamar la revolución.
Es muy importante en este punto, porque la violencia es un tema muy difícil de tratar, muy difícil de tratar, y alguna vez, quizás, si tenemos suerte, podríamos dar un curso que se llamara Pensar la violencia, porque en un país que ha sufrido tanto la violencia como la Argentina, es fundamental que la pensemos. En primer lugar para que deje de sufrirla, para que no la tengamos que seguir sufriendo.
Lo que Marx va a decir, y esto es muy importante, es que la violencia siempre va unida a las masas. Esto es totalmente contradictorio con ciertas teorías de las guerrillas del siglo XX. Por ejemplo, la más célebre es la de Ernesto Che Guevara, es la del foco guerrillero. Guevara plantea la teoría del foco guerrillero en la cual lo que dice es que un pequeño grupo puede galvanizar después a toda una sociedad a partir de su praxis vanguardista, iluminista, foquista. Pero Marx de ningún modo consideraba a la violencia foquista, ni se le había pasado por la cabeza eso, para Marx la violencia es siempre la violencia de las masas, la violencia se encarna en las masas; en este sentido entendieron muy mal a Marx o no fueron marxistas quienes incurrieron en la violencia foquista. Marx siempre habló de una violencia que fuera acompañada por las masas, es decir, por el proletariado, en el caso de él.
En cuanto a Ernesto Che Guevara voy a decir algo que considero definitivo. La teoría del foco guerrillero, yo considero que es totalmente equivocada, porque cuando las masas son dejadas de lado cualquier operativo revolucionario se extravía. Ahora, lo notable de Ernesto Che Guevara es que dijo hay que hacer el foco guerrillero, hay que hacerlo en Bolivia y él fue a Bolivia. Lo lamentable de los grupos guerrilleros argentinos, fundamentalmente la dirigencia de Montoneros en 1979-1980, es que decían hay que hacer la contraofensiva o hay que hacer el foco y lo decían desde México. Firmenich, por ejemplo, un personaje nefasto, lo decía desde México y mandaba a morir a milicianos que no habían cumplido 20 años.
Bien, recordemos esto: para Marx la violencia siempre está protagonizada por el pueblo, por las masas.
Hasta luego.