El sujeto comunicacional y la construcción de lo real; Hegel y el desarrollo dialéctico de la historia; las críticas posmodernistas al pensamiento totalizador hegeliano; concepto de espíritu absoluto: el sujeto, la sustancia y la historia; Hegel como filósofo de la Revolución Francesa; la burguesía y el control de la totalidad del poder político; ¿El fin de la historia?
El sujeto, que acabamos de ver en Kant, hay una forma muy actual, contundente de entenderlo.
¿Qué vemos por televisión cuando la televisión nos muestra la guerra de Irak o cuando nos mostró la guerra del Golfo? Ahí hay un sujeto comunicacional que le da forma a una realidad, que es la realidad que quiere que el mundo vea.
El sujeto comunicacional ahí es la mirada del imperio. El imperio bélico norteamericano quiere que el mundo vea sólo lo que el sujeto comunicacional constituye. Le da forma a esos hechos que son nada menos que una guerra. Entonces, el sujeto comunicacional funciona ahí como si fuera el sujeto constituyente kantiano. Es decir, hay una famosa teoría de Jean Baudrillard, un filósofo posmoderno francés, que el tipo dijo la guerra del Golfo no ha tenido lugar no ha tenido lugar porque no vemos ni un solo muerto y veíamos como un juego de fuegos artificiales. En realidad lo que ahí tuvo lugar fue una construcción que el sujeto comunicacional, sujeto de los medios, hizo sobre esa guerra. La construcción que hizo fue transmitirla a todo el mundo como en realidad una guerra en la cual estallaban algunos fuegos de artificio y eso era todo lo que sabíamos. ¿Qué era la guerra en sí misma? Nunca lo supimos. Lo mismo con los acontecimientos de Irak. Hay un sujeto comunicacional que constituye la realidad, le da forma y nos la entrega.
Bien, nosotros ahora vamos a entrar en Hegel. Yo les había dicho que Kant era difícil. Bueno, Hegel es más difícil. Es mucho más difícil.
Hablar de la importancia de la filosofía hegeliana es como medio ocioso. Hay una frase que dice: cada época se define a sí misma según la interpretación que da de Hegel, nada menos. ¿Qué interpretación da de Hegel o ha dado de Hegel nuestra época? Entendiendo por esto las filosofías que han surgido en los últimos 30 años del siglo pasado y que todavía tienen vigencia, sobre todo en Francia y en la academia norteamericana, y también en la nuestra, es decir, esto es mecánico, todo lo que tiene suceso en Francia, en la academia norteamericana, es recibido en los países que son consumidores de conocimiento y no productores de conocimiento, como es el caso nuestro.
Bueno. A Hegel se lo ha criticado mucho en los últimos 30 años porque se ha criticado la idea de dialéctica como un progreso histórico. Lo que Hegel viene a postular es que la historia es un desarrollo permanente y que ese desarrollo es un desarrollo dialéctico que se da por medio de afirmaciones, negaciones y superación de las negaciones, otra vez la negación que niega lo establecido y la conciliación del tercer momento dialéctico que contiene a los antagónicos, y así la historia va avanzando a través de la negación que las nuevas formas históricas ejercen sobre las antiguas.
Esto entrega un sentido lineal de la historia. En efecto, en Hegel hay una continuidad, una linealidad de la historia y cada una de las formas dialécticas que se constituye es una totalidad. Entonces, el concepto de totalidad es el que más va a ser cuestionado en Hegel por estos pensamientos que están muy cercanos a la caída del muro de Berlín, a la crisis de la Unión Soviética y a la crisis del pensamiento marxista. Cuando se critica a Hegel se está criticando a Marx en estos casos. La crítica a la categoría de totalidad es el aspecto fundamental que incorpora el posestructuralismo y el posmodernismo; el posestructuralismo con Foucault, Althusser, Derrida, Barthes, Deleuze, todos ellos vienen a criticar la categoría de totalidad y más todavía insistirán en esto los posmodernos, Jean-François Lyotard, Jean Baudrillard, etcétera, hay varios pensadores posmodernos, Gianni Vattimo en Italia...
¿Qué es lo que ellos intentan decir? Que no hay totalidades en la historia, que la historia es una sucesión de fragmentos, de miríadas de acontecimientos. Que la historia es un caleidoscopismo, que no existe la categoría de totalidad, que la historia nunca totaliza porque la historia es una fragmentación constante de infinitos hechos que nunca cierran en una idea de totalidad. Lo que hacen con esto es criticar la idea de totalidad en Hegel y Marx, y adosarla al estado totalitario soviético. Y lo que están haciendo con esta multiplicidad infinita de hechos históricos que nunca termina, es estar defendiendo la pluralidad de la democracia liberal y del mercado.
Esto debiera quedar bastante claro, es decir, Hegel y Marx son la totalidad que la dialéctica va cerrando en cada uno de los avances de la historia, el pensamiento totalizador y las pos, las filosofías pos, tanto las posestructuralistas como las posmodernas incurren en la exaltación de lo fragmentario, ¿por qué lo fragmentario? Porque efectivamente en un punto y yo concuerdo bastante con esto pero no con el sentido político que le dan, pero convengamos que ya es difícil admitir, o sentir, o vivenciar, como quieran que la historia tiene un sentido lineal, que la historia progresa. Si algo tiene nuestra experiencia generacional es que la historia, en efecto y esto filósofos como Walter Benjamin lo dijeron, es una historia como catástrofe, que la historia acumula ruinas sobre ruinas, y que lejos de progresar en un sentido lineal lo que hace es ir a los tumbos en un tiempo que no es lineal y en una serie de hechos fragmentarios que colisionan los unos con los otros, impidiendo un conocimiento totalizador.
Ahora, lo que se ha logrado con esto, este pensamiento, ha surgido como un pensamiento que viene a validar la experiencia neoliberal de la pluralidad que, dicen los neoliberales, el mercado expresa y que la democracia expresa. A esta altura de la historia eso tampoco ocurre, nosotros estamos hartos de la democracia neoliberal, del mercado y de todas las bondades que prometió esa filosofía y que han colapsado en el siglo XXI y que el atentado a las torres gemelas liquida al posmodernismo porque vuelve a instaurar una historia universal que sólo puede ser entendida a partir de categorías como la de totalidad hegeliana.
Hegel es un filósofo que viene a expresar la consolidación de la burguesía europea. Aquí tenemos que observar lo siguiente: Kant, que expresa un gran avance de la burguesía europea en el plano del conocimiento, todavía es un filósofo que expresa que la burguesía europea no tiene todo el poder porque si no, no habría cosa en sí en el pensamiento de Kant, en la medida en que Kant dice que hay algo que no podemos conocer, eso en el plano político se traduce en que la burguesía aún no se adueñó de todo el poder.
Sería muy interesante que reflexionemos lo más que podamos en esto, digamos aquí no puedo detenerme una hora reflexionando sobre esto pero acá hay una punta muy rica de trabajo que es la siguiente: si la filosofía kantiana se detiene en determinado punto es porque la burguesía todavía no hizo su definitivo asalto al poder. En Hegel, por el contrario, Hegel es el filósofo de la revolución francesa porque para Hegel ya no hay cosa en sí y no hay cosa en sí porque la cosa en sí se la conquistó la burguesía. La burguesía se adueñó de la cosa en sí, se adueñó de todo el poder, de toda la realidad; se la ha adueñado la burguesía. Esta apropiación de todo lo real es la filosofía hegeliana.
Entonces desde aquí podemos empezar a entender a Hegel. Vamos a ver. Acabamos de decir que la filosofía hegeliana es una filosofía que se apropia de la totalidad de lo real. Hay una filosofía para la cual no hay cosa en sí. ¿Por qué Hegel dice esto? Porque Hegel es el primer filósofo que se hace cargo de la historia del hombre. Hegel es el primer filósofo que dice, la historia es mi materia. La historia es lo que yo tengo que pensar. Descartes hablaba de la res extensa, es decir, de las cosas que estaban fuera del cogito. Kant hablaba del objeto de conocimiento, pero Hegel ya habla de la historia. Hegel dice: yo tengo que pensar la historia universal. Y efectivamente da en Berlín, en la Universidad de Berlín, dilatadas, densas lecciones que se llaman Lecciones sobre la filosofía de la historia universal.
Lo que hace Hegel es entonces, como digo, pensar la historia universal, pensar la historia que el hombre hizo, Ahora bien, ¿cómo se piensa eso desde el sujeto? Para Marx esto no tendría problemas, porque Marx no parte de un sujeto cognoscente. Marx haría una historia materialista y analizaría los hechos tal como fueron ocurriendo a lo largo de la historia. Pero Hegel todavía es un filósofo idealista. Y Hegel insiste en partir de un sujeto.
Entonces, pensemos esto. El paso que da Hegel es brillante. Lo que dice Hegel es: el sujeto es lo mismo que la sustancia, que la materia. Es decir, el sujeto es el hombre, la sustancia es la historia, pero ocurre que la historia y el hombre se hacen al mismo tiempo. Los hombres hacen la historia, la historia hace a los hombres, y la historia de ese sujeto que es el hombre es la historia del desarrollo autoconsciente de un espíritu que es realmente el hombre en la medida en que se va dando forma a través de la historia, y a lo cual Hegel lo llama espíritu absoluto, idea absoluta, saber absoluto y que realmente, honestamente, podemos decir es el hombre haciendo su historia. O sea, para Hegel el sujeto y la sustancia, el sujeto y la materia, son lo mismo, son la historia humana. Es el hombre que hace su historia, y esa historia es la historia del autodesarrollo que el hombre va teniendo de ese objeto que construye, que es la historia humana.
Y esa historia humana se construye a través de rupturas, de quiebres, de negaciones. Es decir, todo aquello que surge, surge para morir, surge para romperse y pasar a ser otra cosa. Es una filosofía romántica, es una filosofía hermosísima porque la podemos aplicar todos a nuestra vida, digamos. Todos nacemos inocentes, todos nacemos niños, todos nacemos felices, todos nos vamos desarrollando a lo largo de nuestra vida hasta que de pronto, de pronto, inesperadamente hay una ruptura en nuestra vida, hay una negación de nuestra vida, hay una negación de todo aquello que venimos siendo, y esa negación es una ruptura; pero si seguimos adelante, seguimos adelante más allá de esa ruptura y pasamos a otra forma de nuestra existencia que contiene a esa ruptura pero que es una nueva forma, y así de ruptura en ruptura, de negación en negación la historia avanza como avanza el hombre. La historia entonces se desarrolla dialécticamente y es el juego que se establece entre las formas históricas que surgen, las formas históricas que se desarrollan a partir de esas formas históricas, negándolas, siendo otras, y finalmente pasamos a un tercer momento en el cual hay una superación de lo que viene ocurriendo, y este tercer momento es una totalización que se totaliza en realidad para volver a romperse y pasar a ser otra cosa.
Esta es la concepción de la historia en Hegel y algo más lo vamos a desarrollar.
Dijimos que Hegel es el filósofo de la revolución francesa porque la revolución francesa como hecho histórico universal constituye el apoderamiento por parte de la burguesía capitalista europea de la totalidad del poder político. Este apoderamiento de la totalidad del poder político se corresponde en la filosofía con un apoderamiento racional de la totalidad de la realidad, que sucede, acontece, en la filosofía de Hegel. La filosofía de Hegel ya no se detiene ante ninguna cosa en sí. La filosofía de Hegel se apropia de la totalidad de lo real en tanto desenvolvimiento histórico. La totalidad de lo real se desenvuelve históricamente.
Hegel entonces desarrolla un análisis de la historia humana en su obra maestra que es La fenomenología del espíritu, un libro que publica en 1807 y que según se dice lo terminó un día antes o un día después del triunfo de Napoleón en la Batalla de Jena. Para Hegel, en la Fenomenología del espíritu, Napoleón es precisamente aquel que asegura, asegura, el triunfo de la burguesía. Napoleón es la figura de la universalización del poder burgués. Entonces, Hegel ve en Napoleón, hay una frase que lo dice así, dice: al espíritu absoluto a caballo. Porque la vez que lo vio, lo vio desde una ventana y dice, vi al espíritu absoluto a caballo, había visto a Napoleón.
Para Hegel, la revolución francesa es la aurora de una nueva era, y Marx va a tener una frase irónica con respecto a esto, y va a decir que los alemanes piensan lo que los franceses hacen. Es decir, los franceses hacen la revolución francesa y los alemanes la piensan y el que la piensa sobre todo es Hegel. Entonces, veamos, la cuestión es así, con Hegel la razón se apropia de toda la realidad, pero ¿por qué? Porque la realidad, la realidad, es la realización de la historia humana; lo que Hegel llama realidad es el desenvolvimiento dialéctico de la historia del hombre.
Entonces, el hombre es lo que hace. El hombre que es el sujeto es lo que hace, la sustancia. Entonces, la sustancia es sujeto porque está hecha por el sujeto. Y el sujeto es sustancia porque está condicionado y hecho por la sustancia. Esta unidad de sujeto y sustancia define al pensamiento de Hegel. Una misma cosa son la historia y el hombre que la hace. La materia es la historia, y el hombre forma parte de esa materia. Están unidos el sujeto y la materia en ese desarrollo que Hegel encuentra en la historia.
Ese desarrollo que Hegel encuentra en la historia viene de encontrar la libertad del hombre y la libertad del pensamiento, y en este sentido, en un alemán, por supuesto, se basa en la reforma luterana, que es una especie de grito de libertad del pensamiento alemán.
Pero vamos a tratar de aclarar bien cómo es esto del desarrollo histórico en Hegel.
El desarrollo histórico en Hegel es lo que llamamos un desarrollo histórico teleológico, es decir, con respecto a fines. La palabra griega telos significa fin. La teleología es el estudio de los fines. Lo que estudia Hegel son los fines, la finalidad de la historia.
Los hechos históricos tienen un sentido para Hegel. Se desarrollan linealmente. Es una sustancia que es la historia, que se va desarrollando, y cada desarrollo es una totalización mayor que la anterior. Cada desarrollo contiene a las formas históricas anteriores hasta, y observen esto que notable que es, hasta llegar a Hegel. Cuando la historia llega a Hegel se detiene y Hegel dice bueno ahora la historia en mí se sabe a sí misma, en consecuencia ha llegado a su culminación. No va a ser el primer filósofo que considera que con su filosofía la historia ha terminado; incluso Francis Fukuyama el célebre japo Fukuyama, digamos que era un pequeño japonés al servicio del departamento de estado norteamericano, pero que de todos modos largó una teoría que hizo furor luego de la caída del muro de Berlín, cuando dijo que la historia había terminado, había terminado porque había caído el bloque soviético. Y lógico como a Fukuyama le interesaba que la historia quedara así, quedara así, es decir, con el bloque norteamericano como único protagonista de la historia, decidió que la historia tenía que terminar en ese momento.
Esto ya lo había hecho Hegel, y Fukuyama se basa en Hegel. ¿Qué es lo que dice Hegel? Hegel dice: en mi filosofía, en mi filosofía, el sujeto finalmente se da cuenta de que él es toda la realidad, de que toda la realidad ha sido el desarrollo de un sujeto absoluto, totalizador, que es el hombre y la historia que el hombre hace, y todo este inmenso desarrollo confluye en el saber totalizador de Hegel, de la filosofía hegeliana y del Hegel, en última instancia, del Hegel de 1831, que es el rector de la Universidad de Berlín y es, en realidad, el ideólogo de Federico Guillermo de Prusia. Es decir, Hegel en ese momento es un filósofo bancado por un monarca al cual le conviene absolutamente que Hegel dé por terminada la historia en ese momento. Pero Hegel la da por terminada porque dice: una vez que sabemos, una vez que sabemos que la totalidad de lo real le es transparente al hombre porque es el hombre el que la ha hecho, entonces llega a su famosa fórmula, la famosa fórmula de Hegel es todo lo real es racional y todo lo racional es real.
Vamos a aclarar esto porque este es un punto que merece ser aclarado ya que es la frase de Hegel, es la frase de Hegel. Todo lo real es racional, todo lo racional es real. Vamos a la primera parte. Todo lo real es racional, quiere decir que toda la realidad es la expresión de la razón, de una razón que se desarrolla, que se constituye, a lo largo de esa realidad. O sea todo lo real es racional porque todo lo real ha sido trabajado por la razón del hombre, del hombre como hombre histórico universal que hace la historia de la humanidad. Y todo, todo lo racional es real, es porque la razón se realiza en la historia, o sea, la razón es real, la razón no es subjetividad, la razón es realidad, la razón es historia y la historia es racional.
Entonces, yo no voy a decir que es moco de pavo, está bien, por ahí no es moco de pavo, nadie se atrevería a decir que Hegel es eso. Pero si la historia es lo real, la historia ha devenido racionalmente, porque ha devenido dialécticamente, porque ha tenido un sentido, porque parte de los griegos y llega a su culminación en la centralidad europea de la Prusia monárquica, en la cual el rector Hegel expone su filosofía desde las aulas de la Universidad de Berlín.
O sea, esta realidad ha seguido un camino racional. Y todo lo racional es real porque la razón ya no le teme a la realidad como en Descartes, que la razón se contenía en el cogito. Hay una frase de Sartre que dice, como conteniendo la respiración y tenía miedo a salir. O como en Kant, que dice, bueno, hay una zona que yo no me atrevo a conocer. Es la cosa en sí, es el no-huménico. Yo no sé qué es eso. No. En Hegel la razón es real, porque la realidad ha devenido racionalmente.
Entonces, esta fórmula expresa acabadamente, profundamente, el pensar de Hegel. Incluso, si ustedes quieren algo así de la política que hemos conocido en nuestro país, alguien le sopló a Juan Domingo Perón, o él lo leyó... En realidad, quizás, es muy posible que él lo haya leído genuinamente porque era un gran lector de Carl von Clausewitz, el autor de De la guerra, que era un conocedor de la filosofía de Hegel y un contemporáneo suyo. Cuando Perón dice la única verdad es la realidad, en verdad lo que ahí está palpitando es el pensamiento hegeliano que dice todo lo real es racional y todo lo racional es real, porque esa es la verdad y la verdad es la realidad.
Solo que la realidad es la realidad con la razón, la realidad no es algo opuesto a la razón, la razón es real, y la realidad es racional. Forman una totalidad.
Eso es Hegel.